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hoces del río Segura a su paso por Férez
parajes únicos
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almendros en flor en febrero
pesca en el pantano del Cenajo
atardecer en la sierra
nevada de diciembre
Prehistoria
La presencia de los grupos prehistóricos en estos parajes se confirma con unos documentos particularmente valiosos, más de una treintena de estaciones con arte rupestre prehistórico Levantino (10.000-6.500 años antes del presente). En Nerpio destaca el conjunto de Solana de las Covachas, con 200 representaciones de arqueros, mujeres y la clásica fauna de este arte (cabras, ciervos, toros y caballos). Por su parte, el Torcal de las Bojadillas con centenares de figuras, se constituiría en el otro gran conjunto que conserva las expresiones creenciales de los últimos grupos cazadores-recolectores. Este arte figurativo -que no naturalista, como pertinaz y equivocadamente se insiste-, exclusivamente pictórico, monocromo, con diseño de imágenes planas, con una técnica de ejecución singular, mediante las plumas de aves y consiguiendo el trazo de pluma levantino es una manifestación excepcional y única en Europa occidental.
Otros yacimientos con este mismo arte se encuentran en los municipios de Letur (Barranco Segovia, Cerro Barbatón...), Ayna (Cueva del Niño), Minateda (Abrigo Grande, Los Cortijos...), Alpera (Cueva de la Vieja, Queso, Carasoles...) y Almansa (Barranco de Cabezo Moro y Olula). También los grupos productores neolíticos expresaron parte de sus creencias a través de la pintura mediante motivos abstractos (trazos, puntos, máculas...), el llamado Arte esquemático (6.500-3.200 años antes del presente), del que el término de Nerpio ofrece también un excelente muestrario. Cabe destacar, entre varias decenas, el Abrigo del Castillo de Taibona y el propio Solana de las Covachas, en sus abrigos III, V, VI y IX. Otros enclaves con arte esquemático son los de Socovos (El Conjuraor), Letur (Cueva Colorá, Saúco, Covachicas...) y Alpera (Cueva de la Vieja, Carasoles II, Queso...). Estas expresiones artísticas prehistóricas han sido declaradas, desde 1998, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco bajo el nombre administrativo convencional de Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica. (Fuente: Asociación Catalana d´Art Prehistòric ACAP).
En el neolítico en este momento, el hombre es sedentario. Ha sustituido su género de vida Nómada y cazador por el que alterna la caza y el pastoreo con la agricultura. Mientras el hábitat prosigue en las cuevas, tiene lugar una eclosión de los poblados al aire libre, iniciados en el Neolítico avanzado, hay claros testimonios de la fabricación de útiles de metal. En la Edad de Bronce las cuevas se abandonan a favor de los poblados de superficie. La base económica es agrícola y ganadera, aunque empieza a desarrollarse la minera y la metalurgia. El rito funerario es de inhumación. La muela es uno de los principales yacimientos de la provincia de Albacete de la edad de bronce. En los albores de I milenio A.C se trata de una cultura formada sobre un fuerte sustrato indígena sobre el que actuarían estímulos orientalizantes y mediterráneos traídos por etruscos, fenicios, peñascos, y griegos llegados a la península.
Una de Romanos
En el invierno de 229-228 a.d.c Amílcar Barca, el famoso y victorioso general cartaginés padre de Aníbal y fundador de la plaza fuerte de Barca Leuca futuro emplazamiento de Alicante llega a Helike (Elche de la sierra). Amílcar permite a gran parte de su ejercito que se retiren a la ciudad de Barca Leuca, mientras el continuaba el cerco confiando en la ayudad prometida por algunos régulos hispanos (Diodoro, XXV, 10,3). Entre estos se encontraba el jefe de los Oretanos, Orissón cuya intención no era precisamente ayudar a los cartagineses, sino a los situados. Durante la noche, los oretanos incendiaron carros llenos de teas y tirados por bueyes. Deshicieron el campamento cartaginés. En la retirada el propio Amílcar huyó a caballo con sus hijos Aníbal y Asdrúbal, pero tras ponerlos a salvo fue reconocido por el rey Orissón, quien lo persiguió e hirió, cayendo Amílcar y sus caballos a un rió o torrente, crecido por ser invierno. Nunca fue encontrado. Esta historia ha sido puesta en duda por algunos estudiosos, pero parece confirmada por Diodoro (XVV,10.4) y por Tzetzes (historia, I, 27).
Es imaginable que dada la peculiaridad orografía de Elche de la Sierra por su emplazamiento fuera en la época un enclave militar inexpugnable, al estar rodeado de montes que hacían de murallas y el rió Thader (segura), haciendo muy difícil la la toma de la población, facilitando el avituallamiento de los defensores. Todavía, se pueden ver al sur y oeste, restos de importantes fortificaciones de argamaso, señales de la ciudad romana que allí existió. Esto, unido a una inscripción de Galicio Fusciano verdadero señor de aquellos lugares, que a sus expensas se edifico la Curia, sobre Peñarrubia, tan antigua en antiguos fragmentos, demuestra que Elche de la Sierra disfrutaba en edad remota el titulo de colonia o Municipio por su rango de importancia. Parte de la importancia viene ya que era paso obligado a las minas de platas, cobre y azufre de la zona desde los centros comerciales de los puertos levantinos.
La tradición popular sitúa la tumba de Amílcar Barca en un paraje de termino municipal. La teoría, sostenida científicamente, es interesante y esta asentada a su vez por la tradición local, que denomina unos restos arqueológicos existentes en los alrededores de Elche de la Sierra como la tumba del Caudillo cartaginés. En término de Villares, "San Fernando" es hoy el pálido recuerdo de lo que fue uno de los grandes cementerios romanos en lo que hoy es provincia de Albacete. Hace años, en esta finca y en el cercano lugar de "Los Castillicos" se encontraron dos de las lapidas funerarias más originales del conjunto Albacetense. Una de ellas presenta, junto al nombre del difunto y su edad, un rostro ovalado y tosco en relieve cuya inexpresión es tan manifiesta que solo la edad que figura en la lápida, 45 años, confiere personalidad a esta imagen. La segunda inscripción y el busto del difunto dentro de una hornacina; el relieve es igualmente tosco, pero la edad grabada en el texto, 80 años, índice que Lencius Aemilius Farus, el difunto, era un anciano. Las dos estelas podrían encajar en los ambientes indígenas del sur de Hispania, pero la segunda con más precisión a un modelo conocido en toda Europa y que en España se encuentra principalmente en Mérida, con pocos testimonios fuera de esta ciudad.
No es imprescindible saber como se llamaba la ciudad existente en estos parajes cercanos a Elche de la Sierra, las inscripciones citadas son bastantes elocuentes. Asentada sobre una suave ladera, la ciudad disponía de un buen control visual de su periferia y gestionaba un territorio en el que uno faltaban valles abrigados para el cultivo. Disponía de un centro urbano monumental . Pues la Curia siempre forma parte de un espacio publico denominado foro-, estaba gestionada por instituciones de corte romano similares a las miles de ciudades de su época, y su población tenia un cierto grado de cosmopolitismo: eso explica la realización de la estela con hornacina a la que hemos aludido; quien la esculpió había viajado, conocía el quehacer y las modas escultóricas de otras regiones y quiso imitarlas. La ciudad de los Villares y su necrópolis son un ejemplo de lo que estaba ocurriendo en otras zonas de Hispania. Desde el siglo I antes de nuestra Era la transformación estaba siendo constante, primero en el sur y este de la península ibérica y más tarde en el resto : antiguos emplazamientos habitados por indígenas modificaban parcialmente su urbanismo, introducían formas de gobierno romanas y aceptaban las costumbres y modas que llegaban desde fuera; ellas son, sin duda la prueba más palpable de lo que ha dado en llamarse Romanización.
Los pueblos visigodos habitaron también estas tierras ,como lo prueban los nombres de Gutta (Villares) en Elche de la sierra y Góntar en Yeste. Alcaraz (Al-Karas) fue la población más importante de toda la comarca en tiempos de los musulmanes. Elche de la Sierra y Yeste pertenecieron en esta época primeramente al Reino de Todmir,que se extendía por el sur de Albacete y las provincias de Murcia y Almería,y mas tarde a los Reinos de Taifas de Denia y Murcia.
En el término de Férez, se han encontrado dos tumbas, al parecer también de origen ibero, en el paraje de la balsa del Quemado. Se trata de dos sarcófagos, una persona adulta y otra de un joven o un mujer. En estos momentos se encuentran en los fondos del Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Ya en época romana nos encontramos con datos más palpables para afirmar que la zona estaba habitada. Por un lado tenemos el descubrimiento de un posible campamento de los ejércitos de Roma, en el paraje los Bañuelos (Férez).También se han hallado unas sepulturas con tégulas romanas, en el mismo paraje que el campamento. Se tienen más noticias de Férez en época romana. Así se conoce con el nombre de Frez, y corresponde a un poblado o fuerte que estaba situado en una prominencia del terreno, en lo que actualmente es la calle Torre. Otros vestigios de la dominación romana los tenemos en el puente que se localiza en el paraje de la Alcantarilla de Jover. Según se ha comprobado es un puente que tenía una gran importancia, ya que servía de enlace entre la región de Murcia y la Meseta. Actualmente se encuentra en territorio que pertenece al embalse del Cenajo, por lo que en los momentos en que éste se encuentra con agua no se puede ver.
Moros y Cristianos
En el año 1142,el territorio de la Sierra del Segura es recobrado temporalmente por los cristianos a consecuencia de las luchas e incursiones del rey Alfonso VII de Castilla.
El 22 de mayo de 1213 el Rey Alfonso VIII, en unión con el Arzobispo de Toledo D. Rodrigo Giménez de Rada conquista a los moros la ciudad de Alcaraz. Desde ese momento Elche de la Sierra y otros pueblos limítrofes, pasan a formar parte de la noble y leal Villa y son rescatados del poder musulmán, volviendo de nuevo a la religión de Jesucristo. Elche de la Sierra pasa a ser aldea de Alcaraz al igual que Peñas de San Pedro, Bogarra, Villapalacios, Bienservida, Villaverde, Villarobledo, Riópar y Ayna. Las tierras de Alcaraz fueron repobladas con los caballeros que habían participado en la conquista, quienes recibieron del Rey títulos y tierras en premio a su colaboración. Alfonso VIII doto a Alcaraz de un fuero,basado en el de Cuenca, encaminado a la repoblación de la comarca.
Fernando III, en Toledo, en el año 1241, encarga a don Rodríguez Iñiguez, Maestre de la Orden de Santiago que con sus caballeros y otras huestes del ejército real mantuviera la seguridad de la frontera y no dejara de continuar las hostilidades contra el reino de Granada. A principios de 1242 las tropas santiaguistas tomaban Chinchilla y continuaron su avance hacia el sur. El 3 de Febrero, Fernando III donaba el castillo de yghar(Híjar), entre Liétor y Férez, a Gil Gómez, caballero portugués. La importancia militar y estratégica de las posiciones ganadas por los santiaguistas, hizo que Fernando III, le concediera a la Orden en Agosto de 1242 la villa de segura de la sierra.
Estos territorios fueron donados a la Orden de Santiago para que ésta los rigiese y defendida de los posibles ataques árabes, quedando encuadrada esta zona en la provincia castellana. La población musulmana se mantuvo en los nuevos territorios aunque su proporción variara de unas encomiendas a otras. En la de Socovos su porcentaje fue muy superior, pues en el siglo XIII era descrita como "castillo de Moros", al igual que los lugares de su encomienda entre los que se encuentra Férez. Pero esta población musulmana no era suficiente, ni tampoco la más idónea para mantener las villas fronterizas. Es por esto que los reyes se ven obligados a evitar la despoblación de estos lugares, pues constantemente eran asediados y arrasados por partidas musulmanas del reino de Granada y por ello nadie se atrevía a sembrar ni a vivir. El medio para solucionar este problema es la concesión de fueros especiales que favorecen la repoblación.
En 1246 las villas de la encomienda de Socovos (Férez, Letur, Liétor, Yeste...) reciben el fuero de Cuenca, con unas ventajas muy favorables para la repoblación. El fuero establecía el uso común que todos los vecinos podían hacer de los montes del término y en lo referente a la agricultura, regulaba la forma y modo de rozar los montes. También regula el capítulo de la administración de la justicia. La primera intancia en asuntos civiles y criminales correspondía a los alcaldes ordinarios. En lo tocante a agricultura, se establece un reparto muy equitativo de las tierras entre los nuevos pobladores, donde cada vecino recibía una porción de tierras de secano y otra de regadío, recibiendo la encomienda un lote igual de tierras al de cualquier otro vecino.
Tra la promulgación del fuero, la repoblación no fue tan bien como se deseaba, por lo cual se intentó dar una solución al problema. Es por ello que en el año 1386, el papa Inocencio VII expedía una bula en Avignon instando a al defensa de los castillos de la sierra del segura, concediendo indulgencias a todo aquél que fuese a poblarlo durante tres años y la posibilidad de poder elegir confesor que absolviese "in artículo mortis". Tal medida excepcional entra en la línea de la política repobladora con fines defensivos de la Orden de Santiago y pone de manifiesto la grave crisis poblacional existente.
Sucesos de Yeste
Viene a decir la historia que la mayoría de los habitantes de Yeste vivían de la tala de pinos y sus posterior transporte aguas abajo, más del 80% vivía del bosque. Y así hubiera sido por más tiempo sino fuera por la construcción de la presa de la Fuensanta. La Presa interrumpía el río e impedía a los gancheros realizar el trabajo que les servía el sustento. Enfrentados con esa situación, y en tiempos del proyecto, sin la presa en construcción todavía, el gobierno de la Segunda República prometió construir una red de caminos para hacer llegar la madera hasta Hellín (nunca se hizo) y un puente para poder cruzar desde Yeste a Claras (el recientemente inaugurado Puente de la Vicaria).
Mientras tanto la construcción se llevaba a cabo, los yesteros "no tenían por qué preocuparse" que trabajo no había de faltar y las fértiles tierras anegadas se pagarían muy bien... pan para hoy y hambre para mañana. El hambre llegaba cuando la misma ley que protegía a los trabajadores de Yeste les impidió encontrar otros trabajos alrededor de la comarca. Era la ley "de términos municipales": que daba prioridad a los habitantes de la comarca para los trabajos que en ella se llevaban a cabo. Tanta gente trabajó en la presa... y tanta más sufrió penuria cuando terminó. Así estaban las cosas: no se podía bajar madera por el río, los desalojados por la anegación de tierras no habían sido indemnizados y los parados no recibían ayuda alguna... cambios políticos alejaron aun mas de este problema al Gobierno.
Así las cosas: el 20 de Mayo de 1936 empezaban a talarse pinos para hacer carbón en la zona de La Umbría de la Graya, terrenos que habían sido comunales y a los que ahora se les reconocía propiedad al cacique local: Edmundo Alfaro Villén. Sobre qué paso exactamente durante los llamados "sucesos de Yeste" es difícil escribir una versión exacta, las diferentes versiones histórico-literarias tampoco concuerdan completamente, pero es factible pensar que hubo una reyerta entre la Guardia Civil y algunos vecinos, 16 de ellos fueron detenidos y conducidos a Yeste el 29 de Mayo de 1936, fue durante ese traslado que ocurre la tragedia. Cuatro kilómetros antes de llegar a Yeste las gentes se agolpan alrededor de la Guardia Civil exigiendo la libertad de los detenidos... la discusión se torna airada y confusa hasta que un Guardia Civil cae muerto. Toda la tensión acumulada se desató de golpe y resultó en 19 muertos (incluyendo el Guardia Civil caído).
Los sucesos de Yeste fueron quizás el "último drama" en aquellos tiempos, fue precedido por los Sucesos de Casas Viejas (Cádiz el 11 de enero de 1933), los Sucesos de Arnedo, (La Rioja el 5 de Enero de 1932) y los Sucesos de Castilblanco (Badajoz el 31 de Diciembre de 1931). En Julio del 1936 estalla la Guerra Civil Española, habiendo sido los sucesos de Yeste de tal repercusión y tan inminentes que quedan en la memoria como los detonantes de la Guerra Civil (guerracivil.org y wiki).

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